miércoles, 16 de febrero de 2011

OSASUNA

La Real Sociedad vence a Osasuna en un partido loco (1-0)

Ambos equipos tuvieron opciones de ganar el partido, pero la Real Sociedad mejoró con el paso de los minutos y fue el único equipo capaz de aprovechar una de las muchas ocasiones del partido. Tamudo hizo el único tanto del encuentro.

La derrota de Osasuna frente a la Real Sociedad mete en problemas a un conjunto navarro en puestos de descenso con veintidós puntos. El equipo de José Antonio Camacho ha pecado de falta de ambición y decisión para llevarse una victoria que le hubiese venido como agua de mayo ya que se hubiera colocado a tres puntos de una sorprendente Real Sociedad, novena en la clasificación e igualada a puntos con el octavo y el séptimo (Sevilla y Getafe respectivamente) y que mira ya a Europa.

Ambos conjuntos llegaban con bajas importantes: los rojillos no pudieron contar ni con el delantero Aranda, a quien se le da muy bien la Real Sociedad, ni con Sergio, ambos lesionados.

Los txuri-urdin, por su parte, tenían la baja de un Xabi Prieto que está haciendo una increíble campaña y que llama ya a las puertas de la selección, tal y como reconoció Vicente del Bosque el pasado miércoles.

El partido comenzó con un Osasuna que, aunque sin peligro, intentaba jugar el balón. Parecía que a la Real le costaba tener el balón, pero tres saques de esquina consecutivos en el minuto diez para los locales parecieron despertarles, y poco a poco los Zurutuza, Aranburu o Griezmann consiguieron hilvanar jugadas de peligro: en el minuto veintidós Zurutuza dispuso de una gran ocasión, al controlar una falta botada desde el flanco izquierdo, pero su remate se marchó por encima de la portería.

Ocho minutos más tarde una gran recuperación de Mikel Aranburu y un mejor pase en profundidad picado por encima de la defensa dejaron sólo a Tamudo, que no acertó a llevar el balón al fondo de la red.

Osasuna fue poco a poco desapareciendo del partido y a la media hora se comenzó a notar la ansiedad de los navarros. Camacho, muy criticado por toda su afición, pedía calma a sus jugadores mientras veía como el partido se complicaba. Sin embargo, los donostiarras eran incapaces de materializar ninguna ocasión. Gran ejemplo de ello es el fallo clamoroso de Sarpong, el encargado de sustituir a Xabi Prieto: increíblemente no consiguió rematar un gran pase de Tamudo que le dejó solo ante Ricardo. Intentó picarla pero al final no aceró ni a golpear el balón. La grada local no se lo creía.

El partido llegó al descanso con una Real decidida a llevarse el partido y un Osasuna muy conservador, que daba una imagen de conformarse con el empate. Las ocasiones habían sido para los blanquiazules, mientras que Osasuna esperaba atrás para aprovechar una contra o alguna jugada a balón parado.

La segunda parte comenzó con un conjunto visitante más decidido y valiente, llendo a la portería contraria, aunque la primera ocasión clara fue de los de San Sebastián: Antoine Griezmann intentó abrir el marcador con un cabezazo que atrapó Ricardo. Un minuto más tarde, en el cincuenta, Pandiani remató muy desviado. Por lo menos Osasuna empezaba a inquietar un poco a su rival.

En el minuto cincuenta y cinco Ricardo dio, una vez más, muestras de por qué sigue jugando a sus casi cuarenta años respondiendo de manera brillante a un gran lanzamiento de falta de Griezmann, que, casi sin tiempo para ver llegar el balón lo despejó evitando el peligro. Posteriormente llegó una clara ocasión de Osasuna, con un disparo lejano de Nekounam al larguero. Esta ocasión hizo que Osasuna se creciera y que la Real bajara un poco el ritmo.

En un córner botado desde la izquierda por Osasuna llegó la ocasión más clara de los de
Camacho, tras un gran remate del iraní Nekounam, uno de los hombres más peligrosos de
los visitantes, que De la Bella sacó bajo palos.

Poco a poco la Real fue recuperando el control y en el minuto setenta el colegiado Turienzo Álvarez señaló cesión tras un pase de Josetxo a Ricardo. El recién entrado al campo Paco Sutil, que sustituía a Sarpong, fue el encargado de botarla, pero de manera desafortunada ya que la zaga osasunista lo desvió.

Posteriormente llegaría el gol de la Real, en el minuto setenta y tres. La insistencia de los donostiarras hizo que llegase el gol, tras un primer disparo de Tamudo que despejó Ricardo con la mala fortuna de que le llegó de nuevo al máximo goleador catalán en Liga de la historia, marcando así un gol con sello Tamudo.

La Real se echó atrás y prueba de ellos son los cambios que realizó Martín Lasarte, sustituyendo a Zurutuza, el mejor del partido, por Markel Bergara, un hombre de contención y, posteriormente, colocando una defensa de cinco con la salida de Mikel González, un fijo en las alineaciones hasta este partido.

Osasuna apeló al orgullo para intentar rascar un empate, pero lo cierto es que, salvo en contadas ocasiones, no consiguió poner en muchos apuros a los locales. Ya al final, con un Osasuna volcado en ataque, Raúl Tamudo llegaba solo a la portería cuando Damiá lo derribó, viendo así su segunda amarilla, lo que acarreó que se marchara al vestuario antes de tiempo.

El partido acabó con un Osasuna rendido que se mete en serios problemas, con una hinchada que no está ni con su entrenador ni con su presidente pero que lo cierto es que para conseguir la permanencia deberá dejar a un lado sus diferencias y remar todos en la misma dirección por el bien de su equipo.

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